Artículos científicos

La redacción académica

La redacción académica

La redacción académica se orienta a producir textos que comparten características temáticas, de estructura y estilística, y que se producen y circulan en los ámbitos académicos y universitarios. En este sentido, exige un  enunciador modesto, moderado, intelectualmente honesto, confiable, no impositivo y experto.

Cuando se habla de redacción académica se remite a la escritura de textos académicos o universitarios. Los temas que pueden abordar estos discursos son muy amplios, por ejemplo: estudios de comunicación social, filosofía, psicología, arquitectura, cine, física, etc. Existe una complejidad distinta en este tipo de textos, ya que hay que lograr una uniformidad a lo largo del texto en muchos elementos. Suelen ser más dificultosos estructuralmente y tienen un protocolo bastante definido que hay que cumplir, para alcanzar las exigencias que el campo académico requiere. Estos textos pueden incluir varios niveles de títulos, ilustraciones, cuadros, listas numeradas y sin numerar, citas, notas al pie, columnas, tablas, infografías, glosario, bibliografía, índices, etc.

Los contenidos de cada capítulo deben ser uniformes en cuanto a extensión y tratamiento de la información; los títulos de los capítulos, cuadros, ilustraciones, infografías y tablas deben mantener cierta coherencia y numeración lógica; las notas al pie y las entradas de la bibliografía deberán ajustarse al estilo de referencias de la institución en la que se presente el trabajo.

En este tipo de textos, si bien es importante la elegancia en las formas de expresión, lo que se deberá cuidar con especial atención es la claridad de las ideas, eliminando repeticiones vanas (de ideas, de conceptos, de formas de expresión, de conectores) que entorpezcan la lectura, y así darle a los textos el ritmo adecuado para ser leídos sin interrupciones.

 

Curso: La redacción académica

Inscripción: hasta el 31 de agosto| Inicio: 3 de septiembre

Este curso tiene como principal objetivo capacitar en la planificación, desarrollo y redacción de los tipos textuales que componen el ámbito académico. El curso tendrá una orientación teórico-práctica, es decir, por un lado, se destinará a la discusión de conceptos y contenidos teoréticos vinculados con la investigación científico-académica, el análisis del discurso y la gramática del texto; y, por otro, se orientará a la producción de textos de modo de abordar, mediante la práctica, los aspectos discursivos, textuales y normativos asociados al uso de la lengua escrita en el ámbito académico. De este modo, se busca que los asistentes puedan proceder al análisis y reconocimiento de las características y especificidades de diferentes tipos de textos universitarios y, al mismo tiempo, que adquieran las competencias necesarias para la elaboración coherente, cohesiva y adecuada de una amplia gama de escritos académicos. A partir del curso, el asistente podrá desarrollar habilidades específicas orientadas a la redacción académica en niveles de producción como los que se exigen en un ambiente universitario, y será capaz, a un tiempo, de otorgar rigor científico a sus textos académicos.

 

Curso: La escritura administrativo

Inscripción: hasta el 3 de septiembre| Inicio: 8 de septiembre

El texto administrativoLa escritura administrativa tiene como unidad fundamental el texto administrativo, que es el medio habitual a partir del cual se comunican la mayor parte de los miembros de las sociedades contemporáneas, integradas a partir de procesos de estandarización y normativización del modo en que la información debe ser transmitida. En tanto que texto, rigen en el texto administrativo las mismas “obligaciones” para el enunciador: este debe ser coherente a la hora de expresarse, sus frases tienen que ser cohesivas, y el producto de su discurso tiene que adecuarse a la situación comunicativa dada. Es posible pensar, con todo, que la escritura administrativa está mucho más sujeta a normas –es marcadamente menos “libre” y “espontánea”– que otras y, por ello, requiere de un saber específico que permita al usuario de la lengua tenerlas en cuenta y respetarlas en el proceso de producción textual.

Más allá de que los textos administrativos son variados y se producen en casi todos los ámbitos –muy disímiles entre sí, por cierto– de la sociedad (municipios, ámbitos gubernamentales, el mundo del trabajo en general, escuelas, universidades, hospitales, etc.), en general, el número de géneros discursivos en los que se inscriben esos textos es acotado: la carta, el correo electrónico, la solicitud, el CV y el informe son, entre otros, los más comunes y difundidos. A su vez, estos combinan en su interior distintos tipos textuales: la narración, la descripción, la argumentación y la explicación. El dominio de la relación entre los géneros discursivos y los tipos textuales constituye hoy en día un requisito indispensable para el correcto desempeño de una función administrativa.